Hadas y duendes Tarot
Diferencia entre Angel y Amigo Un ángel no nos escoge, Dios nos lo asigna. Un amigo nos toma de la mano y nos acerca a Dios. Un ángel tiene la obligación de cuidarnos. Un amigo nos cuida por amor. Un ángel te ayuda evitando que tengas problemas. Un amigo te ayuda a resolverlos. Un ángel te ve sufrir, sin poderte abrazar. Un amigo te abraza, porque no quiere verte sufrir. Un ángel te ve sonreír y observa tus alegrías. Un amigo te hace sonreír y te hace parte de sus alegrías. Un ángel sabe cuando necesitas que alguien te escuche. Un amigo te escucha, sin decirle que lo necesitas. Un ángel, en realidad es parte de tus sueños. Un amigo, comparte y lucha por que tus sueños, sean una realidad. Un ángel siempre esta contigo ahí, no sabe extrañar. Un amigo, cuando no esta contigo, no solo te extraña, también piensa en ti. Un ángel vela tu sueño. Un amigo sueña contigo. Un ángel aplaude tus triunfos. Un amigo te ayuda para que triunfes. Un ángel se preocupa cuando estas mal. Un amigo se desvive porque estés bien. Un ángel recibe una oración tuya. Un amigo hace una oración por ti. Un ángel te ayuda a sobrevivir. Un amigo vive por ti. Para un ángel, eres una misión que cumplir. Para una amigo, eres un tesoro que defender. Un ángel, es algo celestial. Un amigo es la oportunidad de conocer lo más hermoso que hay en la vida, el amor y la amistad. Un ángel quisiera ser tu amigo. Un amigo, sin proponérselo, también es tu Angel.
4.1.15
Amuleto de la luna
Debemos fluir con los cambios y ciclos de la Naturaleza. Las fases lunares son muy importantes para realizar hechizos y rituales. Por ello, vamos a intentar aprovechar la influencia de la Diosa Luna, fértil y bella, para realizarnos un amuleto. De entre todas las flores, escogeremos tres margaritas blancas. Además, ha sido fuente de inspiración para canciones, poemas e incluso para adivinar si alguien quiere a alguna persona. Al mismo tiempo tiene fines farmacéuticos. Al cortar las flores, le pediremos permiso a la planta y las cortaremos delicadamente. Las flores son seres vivos como nosotros y merecen nuestro absoluto respeto. Pues bien, la noche de luna llena, cortaremos tres margaritas (si las habéis comprado, separad tres del resto del ramo y pedirles permiso para usarlas para mejorar vuestra vida) y, a la luz de la luna, visualizaremos el deseo más importante que tengamos. Sólo podemos pedir un deseo que nos volverá multiplicado por tres. A menudo, un deseo, como me dijo una Maestra que tuve, encierra todos los deseos. Una vez segur@s de lo que queremos pedir para que nuestra existencia sea más completa, nos relajaremos. Nos sentaremos en nuestro jardín, patio, terraza o cerca de nuestra ventana y con la mano izquierda, la del corazón, sostendremos las margaritas. Con mucho cuidado, con todo lujo de detalles y mucha concentración, expresaremos nuestro deseo y cerrando los ojos notaremos la vibración de nuestras palabras, la de la Luna y la de la flor. En un momento determinado, surgirá un juego de flujo de energías y seremos Uno con el Universo. Para sentir esa magia tendremos que mantener una menta abierta a cualquier suceso que pueda acontecer mientras preparamos las flores o una vez que usemos el amuleto. Respiraremos profundamente y permaneceremos tanto tiempo como queramos en nuestra visualización del deseo. Ofreceremos una flor a la Luna, otra a la Madre Tierra y la tercera será nuestro testigo. Dejaremos las otras dos encima de una superfície bañada por la luz de la luna llena y con la tercera margarita, expresaremos concisamente nuestro deseo. Una sola palabra. La repetiremos tantas veces como sintamos que lo debemos hacer. Daremos gracias, seguiremos respirando profundamente y poco a poco, muy lentamente, nos retiraremos, dejando las tres flores descansar a la mágica luz lunar, muy lentamente, con la certeza de que nuestro deseo se va a cumplir. A la mañana siguiente, acariciaremos los pétalos, dándole las gracias a la flor por su sacrificio y repitiendo, como un mantra, nuestro deseo. Dejaremos que las flores se sequen a la luz del sol mientras nos hacemos con una pequeña bolsita de unos cuatro cms. x cuatro cms. La podéis realizar en casa con un pedacito de tela de algodón blanca o colores pálidos (preferiblemente) o comprarla en una tienda (las hay en las tiendas dedicadas al esoterismo). Una vez los pétalos estén secos, los recogeremos y los tendremos entre las manos, sin apretar (ya que entonces se nos romperían), dándoles todo nuestro amor y recordando nuestro deseo sin ego. El deseo debe ser real y no perjudicar a nadie pero, sin embargo, debemos asumir que si no se nos ha cumplido es porque no estábamos preparados para recibirlo. Colocaremos los pétalos dentro de la bolsita, uno por uno, y el resto de la flor, lo enterraremos en la tierra, siempre en actitud de agradecimiento, en un tiesto o maceta. Dntro de la bolsita, añadiremos siete granos de arroz, un poquito de azafrán, ruda, romero, un pedacito de canela en rama, pimienta negra en grano y perejil en polvo. Escribiremos en un papel muy pequeño, con el color que nos guste más, nustro nombre completo y nuestro deseo en una palabra. Doblaremos el papel en forma de acordeón y lo añadiremos a nuestra mezcla. Cerraremos el saco con tres nudos mientras recordamos nuestra necesidad y la pronunciamos en voz alta. Meditaremos unos instantemos y diremos "Que así sea y así se cumpla". En un extremos del saco, añadiremos un pequeño cascabel. Y ya tenemos nuestro amuleto. Lo llevaremos en el bolso, en el bolsillo o cerca del corazón y cada vez que suene el cascabel, sabremos que estamos en comunión con el Universo y que no existen fronteras para alcanzar nuestro sueño que, desde el momento que lo hemos pronunciado, ha empezado a realizarse. Obviamente, nos propondremos conseguirlo pensando en positivo y actuando. Como se dice vulgarmente, "a Dios rezando y con el mazo dando". Una vez, pasado el tiempo y estando nuestro deseo ya cumplido, le explicaremos el ritual a otra persona que necesite ayuda y quemaremos, una noche de luna nueva, nuestro amuleto con esencia de rosas si somos mujeres y esencia de lavanda, si somos hombres. Las cenizas las colocaremos bajo tierra y dedicaremos unos momentos de oración o de meditación para recordar este tiempo mágico en que nos hemos entregado a nuestro sueño y hemos vivido la Magia.
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